El desarrollo humano no ocurre por casualidad.
La ciencia sabe mucho sobre los factores que explican los problemas. Ahora necesitamos comprender sobre los procesos que permiten desarrollar las capacidades humanas que sostienen el bienestar mental y afrontar la vida.

Ha llegado el momento de cambiar la pregunta
Porque la ciencia ha dedicado enormes esfuerzos a comprender el origen de los problemas y diagnosticar las enfermedades.
Impulsado por quienes creen que esta pregunta merece ser investigada.
La comprensión de la salud y el bienestar mental adolescente requiere tiempo, colaboración y compromiso a largo plazo.








Por eso trabajamos junto a universidades, centros educativos, investigadores e instituciones que comparten la importancia de generar nuevo conocimiento para afrontar uno de los grandes retos de nuestra generación.
Comprender qué desarrolla a las personas para acompañarlas mejor.
¿Qué recursos ayudan a los adolescentes a afrontar mejor la vida?
Exploramos los activos personales, relacionales y de contexto que sostienen el bienestar y la capacidad de afrontar la adversidad.
¿Cómo se construye el bienestar mental antes de que aparezca el malestar?
Estudiamos qué condiciones permiten desarrollar salud y prevenir el malestar desde su origen, no solo reaccionar ante él.
¿Qué papel juegan los hábitos, las relaciones y el entorno?
Analizamos cómo la familia, la escuela, las amistades y los estilos de vida influyen en el desarrollo adolescente.
¿Cómo podemos medir el bienestar para comprenderlo mejor?
Desarrollamos nuevas formas de medir el bienestar mental para convertirlo en conocimiento útil que permita comprender, acompañar y orientar mejores decisiones.
¿Qué intervenciones generan cambios duraderos?
Buscamos evidencia sobre qué experiencias y procesos producen mejoras reales y sostenidas en el tiempo.
Si esta pregunta también te importa, nos encantará conocerte.
Todavía no tenemos todas las respuestas. Pero creemos que merece la pena seguir buscándolas.
¿Te sumas?